Visualmente, un bote de $5 y uno de $50 pueden parecer idénticos en un estante. Sin embargo, a nivel molecular actúan de manera muy diferente. Uno puede filtrar metales pesados o toxinas a los alimentos, mientras que el otro permanece químicamente inerte. Este riesgo oculto convierte la simple preparación de comidas en un peligro potencial para la salud.